Octubre 15, 2010
Resulta una verdadera ironía que después de 50 años de revolución socialista en Cuba, el ingreso en divisas más seguro con el que cuenta hoy el gobierno es el que percibe por concepto de remesas familiares del exterior. Tales remesas, es una verdad monolítica, tienen como principales emisores a los cubanos que viven ni más ni menos que en las entrañas del entrañable monstruo, habida cuenta que allí radica la gran mayoría de los emigrados de esta ínsula, lo que convierte al trabajo capitalista, al terrible imperialismo y a la moneda demoníaca, en las fuentes de sostén permanentes para el régimen que –¡oh, paradoja!– ha provocado la mayor emigración de nacionales desde que Cristóbal Colón desembarcara, casi por puro accidente, en la tierra más fermosa.

